
Alberto Villén
Los pétalos brillan gracias a los espinos
y, sus lloros se hacen rocíos,
dormidos en cunas de escarcha.
No esperes a mañana y,
deshaz las sombras, del olvido;
tus pétalos son la luz y,
si mueren,
y, sus lloros se hacen rocíos,
dormidos en cunas de escarcha.
No esperes a mañana y,
deshaz las sombras, del olvido;
tus pétalos son la luz y,
si mueren,
como el día brotan vigorosos,
en otra primavera.

















