
Alberto Villén
Se encorseta entre el calor y el frío
y nacer no nace,
y sí muere;
tan solo se hace presente dando vueltas
entre hemisferios y el manto volátil de las hojas.
En su armoniosa música,
delata un plantel de flores caducas,
un árbol que comienza a estar desnudo y aterido.
Mis pies ya no pueden ir calzados
y se hicieron escarcha mis cabellos.
El viento se hace recio y pasa empujando
resisto sus envites pero siento que se me va llevando
hacia el refugio del invierno.
Tengo sobre mi regazo todas las hojas del otoño.
y nacer no nace,
y sí muere;
tan solo se hace presente dando vueltas
entre hemisferios y el manto volátil de las hojas.
En su armoniosa música,
delata un plantel de flores caducas,
un árbol que comienza a estar desnudo y aterido.
Mis pies ya no pueden ir calzados
y se hicieron escarcha mis cabellos.
El viento se hace recio y pasa empujando
resisto sus envites pero siento que se me va llevando
hacia el refugio del invierno.
Tengo sobre mi regazo todas las hojas del otoño.